
Crecimiento empresarial – Paco Garrido
Francisco Garrido Sánchez es experto en marketing digital, link building, publicidad y branding. Ha dirigido empresas como “Te Blogueo”, una plataforma de link building que le ayudó a entender la importancia de optimizar recursos y de saber dirigir a un equipo que sostenga el proyecto.
Desde 2022 es COO (director de operaciones) de Amarillo Limón, una agencia de marketing cuyo crecimiento es ejemplo de su estrategia de negocio. Precisamente hablamos con Paco del crecimiento empresarial y la importancia de saber cómo gestionar bien un proyecto.
Además, le preguntamos por la broma de la fundación de “El Paquismo”, una religión que revoluciona la vida en la oficina.
¿Cuando empezaste en el marketing pensabas que acabarías gestionando equipos?
La verdad es que cuando empecé a conocer el marketing ni siquiera pensaba dedicarme a él.
Soy una persona que le da muchas vueltas a todo (de esas que investigan 3 meses para asegurarse de que la cafetera que se van a comprar es la elección correcta), y cuando tocó decantarse por una salida profesional, decidí estudiar algo versátil para poder demorar la decisión final, ya que esta significaba mucho más que beber un mal café.
Estudié el grado de Comunicación por esto mismo (principalmente por mi afición al mundo audiovisual y porque sabía que permitía pivotar), y allí empecé a mezclar publicidad, marketing, periodismo y comunicación pura.
Tuve asignaturas de todo tipo, desde marketing digital hasta liderazgo y comunicación organizacional. Cuanto más estudiaba, menos claro tenía a lo que dedicarme, así que tiré de prácticas para probar las dos ramas principales:
- Prácticas en el programa de Juan y Medio: una prueba para testear cómo es el mundo de la televisión (incluso salí vestido de pirata en algún programa).
- Prácticas en una agencia de marketing: estuve unos meses dentro como apoyo al equipo de SEO y esto me derivó a entrar como responsable en el proyecto “Te blogueo”, teniendo que contratar y organizar por la propia inercia que llevábamos.
Como digo, lo de gestionar equipos llegó solo, aunque como siempre he estado en empresas pequeñas, nunca me he dedicado únicamente a ello. Creo que siempre se me han dado bien las personas e intentar resolver conflictos, por lo que poco a poco me posicioné en este rol.
¿Qué estrategia has seguido en la agencia que te ha hecho pensar: “lo he bordado”?
Aunque no fue en la agencia, una de las acciones que dieron un retorno brutal fue una tirada de cartas a todas las agencias de marketing de España, con una tarjeta dentro y una llamada directa al lector.
Era 2019 y la obsesión por el digital hacía que todo tipo de acción comercial llegase por mail o por llamada telefónica (algo bastante impersonal). La idea era simple: llegar a proyectos digitales a través de una carta física. Sacamos a mano la dirección del GMB de unas 3.000 empresas, ensobramos y enviamos las cartas.
A las 3 semanas no dejaban de entrar usuarios y nuevos clientes, entre ellos 3 o 4 grandes cuentas que afianzamos fácilmente y que supusieron un salto enorme en la facturación.
Este mismo verano, 6 años después, un proyecto que me reconoció en el Seo On The Beach, me dijo que le pareció brutal y que desde que le llegó la carta me seguía la pista.
¿Y alguna cagada que nos puedas contar?
Malas decisiones, malas gestiones y errores por despistado. Hay bastantes cosas que contar jajaj.
He trabajado mucho tiempo en el mercado de Latam, en el que había que usar cuentas como Moneygram para enviar pagos. Una vez hice una transferencia de 3.000€ a una dirección equivocada, al enviar a un .com en vez de a un .co.
Después hay cientos de errores en el día a día por los que creo que todos tenemos que pasar (sí, esos eventos canónicos jajaj).
Un correo muy delicado en el que añadí a una persona equivocada, elaborar un acuerdo “abierto” con aspectos que han acabado haciendo que perdamos dinero, permitir que un proyecto no pagase por adelantado el 50% de una acción y que ese mismo proyecto desapareciese una vez realizada…
Recuerdo una cagada especialmente dolorosa, que fue una mala gestión de un proyecto muy grande al que llevaba tiempo intentando llegar. Un cliente “especial” al que todo (lo subjetivo) le parecía mal, por lo que tras dedicarle muchas horas, decidí que no era para nosotros y les comenté que el trabajo lo haría un colaborador, dándole algo de soporte para garantizar que todo saliese bien, pero acabaron gestionando todo de manera directa.
¿El resultado? Un mal resultado del trabajo por la tipología de cliente, muchas horas perdidas por nuestra parte, dolores de cabeza innecesarios, bastante dinero perdido, 3 nuevas canas y perder un contacto muy valioso.
Si algo no es para ti, lo mejor que puedes hacer es rechazarlo y alejarte de ello.
¿Algún consejo de marketing que veas que todo el mundo repite pero que no sirve para nada?
Dar consejos, por ejemplo. Todo el mundo empezó a generar contenido vacío y se acabaron aborreciendo “los tips”.
Otro, aunque bastante polémico, sería: “Hay que estar en internet”.
Hay muchas empresas que están obsesionadas con aparecer en Google siendo comercios tradicionales de cercanía. Un Business Profile tiene sentido, pero no veo rentable que una mercería o frutería que no va a digitalizarse, gaste recursos en hacerse una web o que se esfuerce en tener redes sociales.
¿Cómo organizas las tareas?
Al final, considero que lo que haces día a día es lo que va marcando la estrategia del negocio, por lo que es imposible desvincular la operativa diaria del rumbo que intentas darle a tu empresa.
Somos una empresa bastante horizontal, con una comunicación directa muy buena, lo que permite que la gestión general sea “sencilla”. También tengo la suerte de contar con unos compañeros que no me necesitan, por lo que la autogestión es un punto esencial en Amarillo Limón.
Trabajamos con Trello para las gestiones del día a día (así como para la comunicación directa con los proyectos en sus respectivos espacios de trabajo) y Slack para la comunicación interna, tanto para nuestra empresa como para los distintos clientes.
Todos los meses tenemos una reunión general de empresa, en la que repasamos los resultados de cada proyecto, revisamos el trabajo realizado y marcamos las acciones que se llevarán a cabo en el siguiente mes.
Voy marcando las prioridades en base a sensaciones y a mi propio criterio, dependiendo de la progresión de cada proyecto, el impacto que puede tener una acción dentro del conjunto y la interdependencia de departamentos, intentando que todo lo que bloquee el trabajo de un compañero salga lo antes posible.
Tenemos la mala costumbre de ser bastante inmediatos (cosa que agradecen mucho los proyectos), por lo que a pesar de tener una hoja de ruta mensual van apareciendo muchos frentes que abarcar en el día a día, obligándonos a amoldar el trabajo programado.
Me hacen perder la paciencia quienes dedican más recursos en parecer buenos que en intentar serlo.
Dentro de tu trabajo o la relación con los clientes, ¿hay algo que te haga perder la paciencia?
Esta pregunta me da para otras 3 entrevistas y más con lo que me gusta quejarme jajaj.
Soy bastante enemigo de los audios (los transcribo todos para leerlos) y de las llamadas de: “te voy a enviar un mensaje”, pero entiendo que al final cada persona tiene su forma de comunicarse.
Una de las cosas que más me enfadan es que los clientes no nos hagan caso, por lo que este punto viene del asesoramiento empresarial que hacemos a los proyectos.
Trabajamos con tiendas online, por lo que hay muchos factores ajenos al marketing que pueden hacer que un proyecto no funcione o no lo haga correctamente (a nivel ventas). Después de quebrarte la cabeza para aconsejar al cliente, le das una hoja de ruta y unos puntos a trabajar y pasa completamente de ti, exigiéndote más tarde resultados.
¿Por qué alguien va a comprar en tu tienda si no tienes precio, variedad de producto ni un valor añadido para el cliente? Yo puedo darte visibilidad, pero tienes que mejorar tu empresa para que esto funcione.
También me hacen perder la paciencia quienes dedican más recursos en parecer buenos que en intentar serlo, pero creo que esto es algo con lo que tendremos que lidiar toda nuestra vida.
La clave para que la convivencia no se vuelva una tortura para nadie es preocuparte realmente por las personas que forman parte del equipo.
¿Cómo lo haces?
El Paquismo ha sido mi regalo de cumpleaños de 2025, siendo un reflejo claro de lo frikis que somos en Amarillo Limón y de todas vivencias que llevamos arrastradas en estos últimos años.
El buen rollo se crea estando todos en sintonía, teniendo afinidad e intentando pulir las asperezas que nos vayamos encontrando en el camino. Que 10 personas se lleven bien es fácil y más cuando nos hemos convertido en verdaderos amigos.
Cuidamos mucho las contrataciones por este mismo motivo: hay personas muy cualificadas que hemos descartado porque no casan con nuestra forma de ser o porque otras presentaban una actitud más afín a nosotros, ya que por muy buena que sea la pieza, si no encaja con el conjunto que forma la máquina, es mejor rechazarla.
Por otro lado, soy una persona que no se calla casi nada, si algo no me gusta te lo puedo decir de “broma”, pero te lo voy a decir. Intento que todo el equipo hable lo que piensa para evitar arrastrar asperezas a lo largo del tiempo, que acaba siendo lo que nos puede quemar a nivel profesional.
Cuando todo está claro y hay buena comunicación, puedes concentrarte en trabajar.
¿”El Paquismo” te ha ayudado a conseguir clientes?
El Paquismo nos provee de “Vendiciones”, aunque la web es algo privado, por lo que solo tienen acceso los más devotos, entre ellos el equipo de Indexando Marketing.
¿Has vivido algún “burnout” en el trabajo que te haya hecho aprender para que la oficina no se convierta en un infierno?
Mi etapa anterior me hizo polvo, pero también me curtió en batalla. Dejar un proyecto al que quieres como un hijo es muy duro y más si la razón son diferencias internas que se podían haber evitado fácilmente, pero no estaba en mi mano hacerlo.
La clave para que la convivencia no se vuelva una tortura para nadie es preocuparte realmente por las personas que forman parte del equipo. Tenemos nuestra vida y nuestros problemas en el día a día, por lo que empatizar con la realidad a la que se enfrenta cada uno de nuestros compañeros es fundamental.
Además, hay una serie de aspectos que creo que todos queremos y que se deben plantear siempre como objetivos de empresa:
- Que la jornada sea corta, siendo el tiempo de trabajo lo más efectivo y de la mayor calidad posible.
- Flexibilidad y reciprocidad: si la empresa se preocupa por el equipo, el equipo se preocupa por la empresa.
- Que realmente haya un proyecto conjunto: cuando sabes que el compromiso es compartido, remas con mucha más fuerza.
- Ganar cada vez más dinero: los puntos que decía antes están muy bien, pero está claro que el objetivo de cualquier persona es conseguir dinero, por lo que hay que intentar que los sueldos sigan subiendo.
¿Cómo la liarías?
Unos compañeros de la oficina tuvieron la suerte de poder hacer esto hace años.
Por el día de los inocentes en 2016, hicieron una campaña de medios indicando que entregaban lavadoras por dron y acabó apareciendo en muchísimos medios (la mayoría creyendo que era verdad)
También montaron una tómbola en mitad del E-SHOW siendo e-commerce, sabiendo que ellos no iban a sacar nada de ahí, solo por hacer ruido.
Somos bastante aleatorios, así que colocar algunos limones de 5 o 6 metros en distintas ciudades solo por volver loca a la gente sin ningún tipo de contextualización estaría bien, acompañándolo con tiradas de publicaciones en medios con suposiciones extrañas (todo por las risas).
¿Crees que la IA puede ser una oportunidad para acabar con el ser humano?
Ojalá lo sea (no me toméis en serio jajaj).
La IA es y será una herramienta, aunque cada vez más completa. Ponerse en modo ludita a estas alturas no tendría sentido. Hay muchas quejas por personas que han sido sustituidas por IAs y esto nos da dos ideas:
- Si todo funciona igual, eres prescindible: te podrían sustituir en algún momento y ha llegado. Te han dado un golpe de realidad, toca reinventarse y buscarse la vida, por muy duro que sea escuchar esto.
- Si funciona peor, ahora eres especialmente valioso: hay servicios que optarán por la IA para ahorrar costes y aquellos que sigan apostando por personas tendrán un valor extra. Por muy buena que sea una máquina, el carácter humano de algunas acciones siempre tendrán un valor añadido que servirá para diferenciarse.
¿O a quién se te ocurre que podríamos entrevistar?
Pues voy a optar por tiendas online, ya que es lo que me pilla más cerca.
No conozco quién es la cabeza de ese proyecto en cuanto a marketing, pero tenemos una marca muy muy potente en España que es Montana Colors, cuyo fundador es Jordi Rubio. Siendo un proyecto tan de nicho se ha abierto paso a nivel mundial como referente en el su sector y creo que en el ejercicio anterior facturaron 55 millones de euros, por lo que habrá que tenerlos en el radar.
Por otro lado, María Moreno o Pedro Bergillos de Farmaciabarata, que es un proyecto que llevamos acompañando desde hace muchos años y tienen bastante que contar, sobre todo por cuál está siendo su estrategia para seguir creciendo en el sector salud.
Me parecería interesante preguntar sobre los infoproductos en nuestro sector: “¿Cuál opinas que va a ser el futuro sobre los «cursos» y los gurús que te enseñan a cómo conseguir clientes?”.
¿Crees que la IA va a hacer que factures menos de aquí a tres años?
Te diría que no, ya que desde el principio nos ha ayudado a facturar más sin aumentar costes, pero nos va a obligar a reinventarnos sin parar. La inteligencia artificial va a ser un problema para aquellos que se dejan engañar o los que no son muy entendidos en la materia, ya que es una herramienta muy útil para crear humo.



Conozco a Paco personalmente, es un crack en lo suyo.