Redes Sociales

BeReal, ¿la anti red social?

Fernando Ferreiro

La mecánica es simple y restrictiva. La app envía una notificación diaria y concede dos minutos para publicar. La imagen combina cámara trasera y frontal de forma simultánea. No se permite subir fotos de la galería ni aplicar filtros. Si se publica fuera de tiempo, la app muestra el retraso.

La plataforma se apoya en dos ejes claros: espontaneidad y crudeza. La intención es mostrar situaciones cotidianas sin preparación, alejadas de escenarios idílicos y del control habitual de otras redes.

BeReal nació en Francia en 2020. Su adopción inicial se concentró en usuarios jóvenes. Cifras históricas de descargas y penetración por edad no se incluyen aquí por falta de verificación actualizada.

Funcionamiento social

Tras publicar, el usuario puede ver el contenido de sus contactos. Los “me gusta” existen en forma de reacciones con selfies. Es posible comentar y gestionar amistades. El contenido puede compartirse externamente, aunque hacerlo contradice el relato de “espacio cerrado”.

Privacidad y reciprocidad

Las publicaciones pueden ser privadas (solo amigos) o públicas. Para ver el contenido privado de otros, es obligatorio publicar. La reciprocidad fuerza la participación diaria.

¿Anti red social o variación del mismo modelo?

BeReal elimina filtros y planificación, pero mantiene los incentivos de uso. Frente a plataformas como Instagram o TikTok, cambia la estética, no el objetivo: retención.

El motor es el FOMO. Si no publicas, no ves. Si llegas tarde, queda expuesto. La curiosidad por lo no editado actúa como gancho. La ausencia de publicidad hoy no invalida una monetización futura.